Reseña de Kick Ass #3
El héroe gana va ganando experiencia y confianza en sus habilidades, pero también aprende que la doble identidad sufre de maneras que pocos comics imaginaron.

Kick Ass continúa aprendiendo el oficio de ser un heróe
Mark Millar (escritor) destrozó a Kick Ass durante los dos primeros números así que finalmente le llega el momento de la retribución al joven héroe quien descarga una furia tan real como desorganizada sobre varios criminales. Si, no es exactamente el hijo de Punisher, pero va aprendiendo y el proceso demuestra ser muy interesante.
Al mismo tiempo Millar aprovecha para descargar parte de la furia que muchos jóvenes sienten durante su adolescencia al ser atacados por compañeros que se aprovechan de su debilidad física. Kick Ass no tiene los músculos de Thor, pero compensa con una voluntad única, mezcla de determinación y psicosis.
El arte de John Romita Jr continúa siendo excelente. Respeto mucho a este dibujante a pesar de que su estilo no siempre es el más adecuado para ciertas historias pero en este caso su realismo oscuro e intenso es el ideal para los momentos más brutales de la historia. Millar también se permite jugarle una muy mala broma al héroe, mostrando que nada es sagrado para él pero el personaje sabe aprovechar al máximo la situación sacando algo bueno de una enorme humillación.
Puntaje
Arte: 8/10- Romita Jr. sabe como hacer que las escenas violentas sean sorprendentes, llenas de movimiento y muy realistas.
Trama: 8/10- Millar encuentra nuevas formas de hacer la trama aún más intensa pero siempre manteniendo su estilo y haciendo que la historia avance hacia alguna idea impredecible surgida de su mente retorcida.
General: 8/10- Kick Ass sigue siento tan gráfico y moderno como siempre pero también sigue renovándose en cada número para proporcionar una lectura nueva e interesante.
Tags: John Romita Jr, Kick Ass, Mark Millar, Marvel comics, superheroes
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3 Comentarios
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NO concuerdo para nada. Excepto el detallito del compi gay, el resto de la trama me parece es una cosa completamente absurda. Y si es un comic que se tacha de realista, la última escena con la niñita con katana es totalmente inverosimil, por no decir que unos “tipos malos y negros” que reparten drogas no tengan armas.
Esta serie o es una tomadura de pelo en toda regla, o bien Millar esta de cachondeo y todo es una gran broma.
Quiza los detalles parezcan fantasticos pero el clima del comic sigue siendo excelente y pienso q quiza Millar le da una perspectiva adolescente a la trama y por ello algunas de las exageraciones estilísticas. Pienso seguir leyendo y comentando como sigue esta historia y me gustaria oir mas opiniones, todas son bienvendias.
A mí si me ha gustado,y lo de la niñita con katana no me adelanto a nada,no han dicho su origen ni nada como para ya descalificar todo el comic,me gusto tanto por realista,actual,y hasta algo sarcastica,demosle un tiempo a ver que sigue.